viernes, 7 de noviembre de 2014

Aprender Japonés ...Por fin tengo un hobby!!!!




Si, Si Sí!!! Lo logré, tras muchos intentos de interesarme por diferentes temas por fin he logrado dar con mi hobby. Tan sólo me ha costado 38 años darme cuenta de que me encantaría aprender Japonés y en ello estoy... allá voy.....

Me ha venido la inspiración leyendo ya que entre mis escritores favoritos se encuentra Haruki Murakami, que es un fantástico escritor que me ha introducido a conocer un poco más de la cultura japonesa y a darme cuenta de que lo mucho que me emociona y me atrae Japón y todo lo relacionado con la cultura e idioma japonés. Así que después de investigar semanas la forma y método de aprender japonés allá voy... lanzada a aprender japonés!!!
Hora mismo estoy aprendiendo Hiragana y me encanta, es muy divertido y su escritura fascinante, pero esto simplemente es el principio de todo un mundo nuevo por descubrir.

Estoy emocionada y con muchas ganas de aprender, así que ya iré contando mis experiencias con este fascinante idioma.

Hasta la próxima... aprendices...

jueves, 3 de julio de 2014

En el parque


Mira esa pareja de viejecitos sentados en un banco del parque. Parece que el tiempo no transcurre para ellos, parece que desde ese frio banco ven la vida pasar, sin embargo para uno de los dos la vida se ha quedado anclada en el pasado, un pasado que vuelve una y otra vez no dejando espacio para vivir el presente. Mira que con qué cara tan dulce nos ven jugar en el parque, sin embargo mientras uno de ellos ve a través nuestro su infancia y el otro no ve nada, simplemente ya no hay nada que pueda ver, nada que pueda vivir, su reloj se paró hace ya mucho tiempo. Y nosotros mientras tanto jugamos alegremente en este parque, entre el gentío de los niños disfrutamos pasándonos el balón, que tranquilidad saber que somos niños, que no tenemos obligaciones, que nuestros padres que están mirándonos sentados en otro banco del parque nos cuidan y se preocupan por nosotros, pero algún día creceremos, algún día nos haremos mayores, quizá nos convirtamos en esos dos viejecitos que están sentados en ese banco de ahí mirándonos sin vernos, rememorando su pasado reflejado en nuestros juegos, quien sabe si algún día uno de nosotros o bien los dos no podremos vivir más nuestro presente y volveremos una y otra vez al pasado dejando de vez cuando sobresalir unos breves instantes de lucidez para darse cuenta de que una vez fueron niños, una vez fueron padres y ahora ya de viejecitos, tras una vida tras de sí solo le queda disfrutar de la tranquilidad de ver la vida pasar y disfrutar el uno de la compañía del otro. Pero eso solo dura un instante, un breve instante en el que recuerda que ese viejecito que está junto a él es su mejor amigo de la infancia, ese amigo que siempre estuvo ahí en los momentos buenos y en los malos. Por eso yo ahora mientras juego con mi amigo, mi mejor amigo, espero en un futuro ser ese viejecito que comparte sus momentos con su mejor amigo de la infancia.